Colegio Alma Mater conmemoró el primer aniversario del fallecimiento de la profesora Myriam Sepúlveda
Con una emotiva ceremonia realizada el pasado lunes 1 de junio, la comunidad del Colegio Alma Mater recordó a la profesora y ex Jefa de Unidad Técnico Pedagógica (UTP), Myriam Sepúlveda, al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento.
La actividad, organizada por sus compañeros de trabajo y la comunidad docente del establecimiento, reunió a familiares, profesores, asistentes de la educación, auxiliares y autoridades de la Red Alma Mater, quienes se congregaron para rendir homenaje a quien dejó una profunda huella en la institución y en la vida de quienes compartieron con ella.
El responso fue guiado por un sacerdote católico y estuvo marcado por momentos de recogimiento, reflexión y emoción. Durante la ceremonia, amigos y ex compañeros dedicaron sentidas palabras en memoria de Myriam, destacando tanto sus cualidades profesionales como humanas.
Uno de los testimonios fue el de Raúl Vera, profesor y amigo de la homenajeada, quien la recordó como una persona profundamente comprometida con la educación y el bienestar de sus estudiantes. Asimismo, resaltó su disciplina, responsabilidad y permanente disposición al trabajo colaborativo, características que la transformaron en una profesional ampliamente respetada por la comunidad educativa.
La familia de Myriam también estuvo presente en la ceremonia. Sus padres y hermanos expresaron su emoción y agradecimiento por las muestras de cariño recibidas, valorando el reconocimiento que el Colegio Alma Mater y la Red Alma Mater continúan brindando a su legado.
Una trayectoria marcada por la vocación de servicio
Myriam Sepúlveda llegó al Colegio Alma Mater en 2014 para realizar un reemplazo en enseñanza básica. Tras finalizar esa etapa, continuó vinculada al proyecto educativo desempeñándose en el área educativa de la administración central de la Red Alma Mater.
Posteriormente, regresó al establecimiento para asumir como profesora de Ciencias, iniciando una trayectoria de creciente liderazgo dentro de la institución. Más adelante se desempeñó como Coordinadora de Gestión Escolar y, gracias a su compromiso, capacidad de gestión y vocación educativa, asumió finalmente el cargo de Jefa de UTP.
Su dedicación, cercanía y profesionalismo dejaron una marca imborrable en estudiantes, apoderados y colegas, quienes hasta hoy recuerdan su permanente preocupación por el aprendizaje y el desarrollo integral de cada alumno.

A un año de su partida, la comunidad del Colegio Alma Mater reafirmó su cariño y gratitud hacia quien dedicó gran parte de su vida al servicio de la educación, manteniendo vivo el legado de una profesional ejemplar y una persona profundamente querida por todos quienes tuvieron la oportunidad de conocerla.











